Fundamentos del Riego
La razón #1 por la que mueren las plantas es el exceso de riego. Aquí te explicamos cómo hacerlo bien.
Más plantas mueren por exceso de riego que por cualquier otra cosa. No es tu culpa — la mayoría de las etiquetas dicen "riega regularmente" sin explicar qué significa realmente. La verdad es que "regularmente" depende de tu planta, tu maceta, tu luz y tu hogar. Aquí te explicamos cómo leer las señales y regar con confianza.
Qué necesitarás
- Una regadera con pico estrecho (para verter con precisión, no inundar)
- Un medidor de humedad o un palillo chino (para comprobar la profundidad del suelo)
- Un plato que quepa debajo de tu maceta
- Agua a temperatura ambiente (el agua fría shocks las raíces)
- Mezcla de tierra con buen drenaje (si tu tierra queda empapada, este es el paso cero)
Pasos
- 1
Comprueba antes de regar
Introduce tu dedo o un palillo 2–5 cm en la tierra. Si está húmeda, aléjate. Si está seca, es momento de regar. Para suculentas y lenguas de suegra, deja que la tierra se seque completamente. Para helechos y calateas, mantenla ligeramente húmeda.
- 2
Riega la tierra, no las hojas
Apunta tu regadora con pico estrecho a la tierra, no al follaje. Hojas mojadas invitan hongos y pudrición. Si mojas las hojas, agita suavemente la planta o sécalas.
- 3
Riega hasta que drene por el fondo
Vierte lentamente hasta que el agua salga por los agujeros de drenaje. Esto asegura que toda la bola de raíces reciba humedad, no solo la capa superior. Si tu maceta no tiene agujeros de drenaje, trasplántala — no hay solución alternativa para eso.
- 4
Vacia el plato después de 30 minutos
Las plantas sentadas en agua estancada es básicamente exceso de riego desde abajo. Pon un temporizador, vacía el plato y listo.
- 5
Observa las señales
El exceso de riego se manifiesta como hojas inferiores amarillas y blandas y tierra empapada. La falta de riego se ve como bordes secos y crujientes, marchitez y tierra que se separa del borde de la maceta. Ajusta tu programa accordingly.
- 6
Ajusta con las estaciones
Las plantas beben menos en invierno cuando el crecimiento se ralentiza. Reduce tu frecuencia de riego en aproximadamente un tercio de noviembre a febrero. Más luz y calor significa más agua; menos luz y temperaturas más frescas significa menos.